Esta mañana sentí a mi Capitan.
Yo estaba acostada en mi cama, durmiendo, sintiendo ese calorcito tan amoroso del despertar. Cuando sentí en entre mis muslos el húmedo recuerdo de nuestro último encuentro.
Te llamé por teléfono para decírtelo, no pude resistirme a ello.
- Hooolaaaaa - mi voz era dulzona y melosa.
- ¿Cómo me llamas a éstas horas?.
- Me acordé de ti ... de la última vez que estuvimos juntos ... y ... bueno ... ya sabes...
- Jajaja ... ¿qué es lo que ya sé?.
- Lo que quiero, tonto.
- ¿Y qué es lo que quieres?.
- Ya lo sabes ... ¿tienes tiempo?.
- Jajaja ... ¡qué mala eres!.
-¿Mala yoooo? si soy muy buenina ..
- Siiii, buenííííísima ... sobre todo cuando estás dormidita.
- Jajaja, que asqueroso eres ... ¿quieres que cuelgue?.
- Sabes que no, que me gusta que cuando estás lejos ... me dejes imaginarte, escucharte, y tenerte para mi ... Pero, dime ¿por qué estás ahora asi?.
- Porque pensé que ibas a venir ayer, y mi cuerpo reaccionó ... y como no viniste ...
- Jajaja, y luego dices que no eres mala.
- ¡No lo soy!.
- Me encanta que pongas esa vocecita ... cuando lo haces me encantaría ... ¡joder! un cliente, te tengo que dejar...
Me colgó el teléfono.
Esperé un ratito en la cama para ver si me llamaba ... pero mi Capitán debía de tener mucho trabajo, y no lo hizo.
Me levanté, me tomé un te, fui a correr, volví a casa y mientras me desnudaba para ducharme, recibí un sms: " Me acuerdo del día que estuvimos detrás de la iglesia ... el capitan también te recuerda".
No pude evitar reirme: "Aquel día te me escapaste ... ¿hoy lo harás también?".
Me metí con una sonrisa en la ducha.
Mientras me secaba, sonó de nuevo mi móvil: " No te vistas ... estoy llegando".
Cuando le iba a contestar al mensaje, oí las llaves en la puerta ... ¿quieres que te recuerde todo lo que hicimos?.
Mi capitan ... ¡ohhhh! mi capitán ...

Te llamé por teléfono para decírtelo, no pude resistirme a ello.
- Hooolaaaaa - mi voz era dulzona y melosa.
- ¿Cómo me llamas a éstas horas?.
- Me acordé de ti ... de la última vez que estuvimos juntos ... y ... bueno ... ya sabes...
- Jajaja ... ¿qué es lo que ya sé?.
- Lo que quiero, tonto.
- ¿Y qué es lo que quieres?.
- Ya lo sabes ... ¿tienes tiempo?.
- Jajaja ... ¡qué mala eres!.
-¿Mala yoooo? si soy muy buenina ..
- Siiii, buenííííísima ... sobre todo cuando estás dormidita.
- Jajaja, que asqueroso eres ... ¿quieres que cuelgue?.
- Sabes que no, que me gusta que cuando estás lejos ... me dejes imaginarte, escucharte, y tenerte para mi ... Pero, dime ¿por qué estás ahora asi?.
- Porque pensé que ibas a venir ayer, y mi cuerpo reaccionó ... y como no viniste ...
- Jajaja, y luego dices que no eres mala.
- ¡No lo soy!.
- Me encanta que pongas esa vocecita ... cuando lo haces me encantaría ... ¡joder! un cliente, te tengo que dejar...
Me colgó el teléfono.
Esperé un ratito en la cama para ver si me llamaba ... pero mi Capitán debía de tener mucho trabajo, y no lo hizo.
Me levanté, me tomé un te, fui a correr, volví a casa y mientras me desnudaba para ducharme, recibí un sms: " Me acuerdo del día que estuvimos detrás de la iglesia ... el capitan también te recuerda".
No pude evitar reirme: "Aquel día te me escapaste ... ¿hoy lo harás también?".
Me metí con una sonrisa en la ducha.
Mientras me secaba, sonó de nuevo mi móvil: " No te vistas ... estoy llegando".
Cuando le iba a contestar al mensaje, oí las llaves en la puerta ... ¿quieres que te recuerde todo lo que hicimos?.
Mi capitan ... ¡ohhhh! mi capitán ...




