
Mi padre siempre contaba que a él lo expulsaron del instituto por contestar a los profesores, y no por malos modos, si no simplemente por decir que no estaba conforme.
La dictadura tenía estas cositas.
Mi madre dice que ella nunca se estudiaba la lección, por lo que todos los días la castigaban contra la pared hasta que se la supiera.
Teniendo estos antecedentes, obviamente, siempre fui una rebelde, y nunca llevaba la lección estudiada.
Tuve la suerte, o lo que fuera, de que si antendía un poco en clase (cosa que no solía suceder) me quedaba con la lección y no necesitaba estudiar. Nunca fui disciplinada en los estudios, y siempre fui de las que estudiaba el día antes del examen.
Pero el día antes del examen, ponían siempre una película super genial en la tele, o me estaba leyendo un libro genial, o se me antojaba cocinar o me entretenía con el vuelvo de una mosca ... me aburría terriblemente estudiar.
Siempre tenía mejores cosas en las que pensar.
Por suerte para mi solía aprobar (cuando me digné en empezar a ir a clase), lo cual no solía gustar a mis compañer@s que veían injusto que yo aprobara cuando no me había esforzado tanto como ellos ... pero esa, es otra historia.
Si en clase no atendía y suspendía un examen, siempre tenía la posibilidad de hacer un examen de recuperación. Cogía mi libro, o mis apuntes, o fotocopiaba los de algún compañer@ que no me odiara, y, normalmente, aprobaba.
En la vida, no pasa lo mismo.
Cada poco tiempo el universo nos examina, nos pone a prueba y nos califica.
Un aprobado o un suspenso en la vida es crucial para nuestro desarrollo posterior, pero aqui, no tenemos profesores que nos expliquen la lección, no tenemos libros de texto, ni podemos tomar apuntes de las clases magistrales que recibimos día a día.
Los apuntes de los amigos, no nos sirven para los exámenes de la vida: porque son personales e intransferibles, van con nuestra hulla digital y con el color de los ojos, con nuestro número de pie y el de nuestros lunares, porque tienen que ver con nuestros padres, con nuestros hermanos, con nuestros amigos y con todo nuestro entorno en general ... no, nos valen los apuntes de los amigos, aunque los hayan escrito con muy buena letra y lo entendamos todo bien.
Ellos, no tienen nuestro color de ojos, una hermana que se llame como la nuestra, y un abuelo contrabandista.
Los éxamenes que nos pone la vida, son tipo test, con cuatro respuestas posibles y sólo una válida, aunque, como nunca veo las respuestas, tengo mis reservas con alguno de mis suspensos.
A veces, nos ponen un tema para desarrollar, pero los enunciados son tan enrevesados que por muy buena argumentación que tengamos, erramos en la respuesta porque no entendimos la pregunta.
Los exámenes prácticos, son los peores. No son como los de carnet de conducir en el que te has aprendido un código de circulación y señales viales, no, es una conducción a ciegas por un terreno desconocido, sin luces, sin frenos, acelerado y sin frenos. A veces, hay que ser Mc Giver para saber dónde te encuentras.
Yo intento hacer todos los deberes que me pone la vida, y hago trabajo de campo y prácticas diarias, pero aún asi, sigo suspendiendo.
A veces no suspendo, pero no me dicen la nota, y la espera se hace interminable y la angustia me devora.
Hoy, me ha hecho un examen la vida.
Sé que apruebo con sobresaliente la teoría, pero no sé si la práctica será igual ... y aunque apruebe, me pregunto : si mi examen no es correcto, y eso perjudica a alguien, o a mi directamente ¿de quién será la culpa?.
El examen fue sorpresa, me lo hicieron por teléfono cuando aún estaba en la cama, me entraron temas de cuando yo tenía un año y ahora me dicen: y si no está bien, lo que pase es culpa tuya.
No pedí que me examinaran, pero tampoco sé ¿por qué tengo examinarme sólo yo si éramos más de quince personas en el aula?.
No hay justicia, en los exámenes de la vida.
P.S./ Y me acordé de ti y quise llamarte, y no tenía dónde llamar ....

3 Alientos y Desalientos:
Pues yo creo que quien te aprueba y suspende en los exámenes de vida eres tú mismo/a.
Ojalá te puedas dar ese aprobado que reclamas, ya me contarás.
Siempre es bueno poder recurrir a otros compis para que te soplen algunas respuestas, si no podías llamarle, por qué no buscar otros compis?
Besos
¡Autoevaluación! Nadie puede aprobar o suspender una vida ajena... no la conoce suficientemente.
besos
posiblemente el examen de la vida no lo pase pero estoy segura q aprendere algo de los errores q cometi en el examen y la proxima ves estare mas serca de pasarlo aunq se que nunca se repetira y sabes q no pude encontrar los apunte del ultimo examen q tube pues me olvide completamente de q mi vida completa seria de examen q tenia q tomar sin tener q estudiar.
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