07 mayo 2007

¿El Rey de Qué?

Un día te levantas y sientes que no te encuentras bien.
Te paras a pensar y te das cuenta, que hace ya mucho tiempo, que te sientes mal, que algo falla.
Decides ir al médico, y él, no ve nada fuera de lo normal y dice mil cosas que pueden pasar ... ninguna de ellas de importancia.
Pero los días pasan, y tú sigues sin estar bien.
Una tarde, te encuentran tirada en el suelo, inconsciente. Has vomitado, has perdido el sentido y piensan que el alcohol tiene algo que ver ... pero no has bebido.
El médico se pone serio, y hace una análisis: algo no está bien, y te hace otra prueba y tienes que esperar los resultados.
Te acuerdas de aquella vez en que un médico al que no conocías de nada te dijo: "preparese para lo peor, puede usted tener cáncer".
Recuerdas los días de angustia, los días de espera hasta saber si era o no era cáncer.
Piensas en tu padre, que lucha por vencer esa enfermedad, y piensas ¿y si ésta vez es verdad?.
La gente te ve distinta, cansada, con un poso de tristeza en los ojos y te pregunta: ¿qué te pasa? ... nada, no me pasa nada.
Y dentro de mi cabeza le cuentas: "puede que me esté muriendo, pero no te lo puedo decir, porque no quiero que seas otra persona distinta a la que has sido hasta hoy. No quiero que sientas lástima de mi, ni que llores, por si no me ves más, no quiero que me quieras, porque ya no me vas a ver más ... no quiero dejar de ser yo, y si te digo que me voy a morir, dejarás de ser tú, y no me dejarás ser yo ... es lo único que he tenido siempre, lo único que he tenido: poder ser siempre yo ..." pero no le digo nada de eso.
Pienso en los cuadros de colores imposibles que pensé que pintaría un día, ya nadie los verá, porque se desdibujarán con mi vida.
Recuerdo los hijos que soñé, los que morirán conmigo, por no haber tenido nunca la seguridad que ellos necesitaría ... mis niños morirán conmigo.
Me planteo el último final, y no tendré su mano ... estaré sola de nuevo, con su amor en mi recuerdo, con los sus besos del recuerdo en mis labios.
Las esculturas de hierro que pensaba crear en aquella casa en el campo, nunca llegarán a existir, y la casa, nunca olerá a romero y a menta.
Los cuentos que iba a escribir nunca los conocerá nadie; todas las historias que hay en mi cabeza se desvanecerán con mi último aliento, y otra persona las tendrá que inventar.
Todos los mañanas que creía que tenía, en mi estúpida concepción de la vida eterna que tendría, no son más que un anhelo que no podré lograr.
Me quedan ayeres que pasaron como hoys tranquilos ... y recuerdo aquel anuncio en el que te decían que cada mañana tenías un montón de minutos para vivir, y que si no los vivías, desaparecerían, sin más.
Me acuerdo de Jorge Manrique, y las "Coplas por la muerte de mi padre" ... y no quiero llantos, ni nada que no hubiera cuando viví.



Y ahora me pregunto: ¿será definitivo o tendré otra oportunidad? o por el contrario ¿está vez me dirás adios de verdad?.

10 abril 2007

El Pianista.

Tengo un vecino que es pianista.
Cuando se vino a vivir al bloque nadie sabía quien era, y yo creo que sentía la presión de las miradas de todos los vecinos cada vez que asomaba por las escaleras.
El señor Ignacio y su mujer, la señora Estrella (nunca he entendido porqué son señor y señora y no, don y doña ...), fueron los primeros en dar la voz de alarma diciendo que un titiritero se mudaba al edificio: "... era lo que faltaba, un cómico en el edificio ... ya no hay decencia y les venden los pisos a cualquiera ... ¿en qué estaría pensando el señor Manolo? ...".
Si, es que en mi edificio, para empezar, todos son señores y señoras, pero con el nombre de pila y no con el apellido, que es lo que me enseñaron en el colegio:
- ¿Luis Alvarez? Don Luis, el Señor Alvarez ...
En fin ...
El edificio es antiguo, y aqui vive gente mayor, menos el pianista, y yo.
El señor Manolo en lo que pensaba cuando vendió el piso fue en irse con su señora esposa a vivir a Benidorm, porque decía que alli hacía mejor tiempo y podían salir todos los días de paseo. Pero al final, no se fue a Benidorm. Uno de sus hijos lo convenció de que era mejor que se fuera al pueblo ... y el hombre no supo decir que no, y allá se fue a un pueblo perdido de la mano de dios de la meseta castellana ... y repartió los millones del piso entre sus hijos (espero que al menos le pusieran una buena calefacción en el piso, porque no iban en invierno del frío que decían pasar alli).
Cómo iba diciendo el hecho de que el pianista (mal llamado titiritero o cómico) se viniera a nuestro edificio, no fue precisamente una alegría para nadie.
Yo lo primero que pensé fue que nos iba a dar unos "conciertos" ... que no nos dejaría dormir, que no podríamos oír la tele, que no podríamos leer tranquilamente ... no sé, la verdad es que ahora que lo pienso me parece un tanto absurdo lo que pensamos (yo la primera).
Los primero días estábamos enfadados, aun sin él haber hecho nada. No habíamos oído todavía una nota y ya estábamos cabreados, y estábamos deseando que hiciera algo para poder tirarnos a la yugular del pobre titiritero.
Sin embargo ... no fue asi.
Cuando llevaba tres días de mudanza (y nosotros tres días de desesperación porque veíamos gente a todas horas por la escalera subiendo cosas) llegó el momento del piano.
Subir un piano de cola por la escalera era imposible, asi que lo subieron por el balcón. Aquel día no sólo nuestro edificio estuvo pendiente del pianista, si no la calle entera.
El trabajo fue laborioso, y tardaron varias horas. El pianista gritaba desde el balcón y luego bajó y gritaba desde la calle, y entre grito y grito hablaba por teléfono en francés.
- Oui, oui ... je suis là ... c'est pas posible? ... mon dieu! (en realidad no sé que decía pero bueno, algo tenía que poner).
Cuando por fin subieron el piano, nosotros (los vecinos) estábamos que trinábamos, porque ahí veíamos por fin el instrumento de tortura con el que durante horas nos iba a martirizar.
Aquel día creo que fue el más silencioso que he vivido yo, en este edificio: todos estábamos callados esperando a que empezara el soniquete, para poder empezarnos a quejar ...
Pero no oímos nada.
Todo estaba en un silencio que casi daba miedo, todos quietos sin movernos en nuestros pisos esperando a ver si oíamos algo ...
A eso de las diez de la noche, parece que nos dió a todos por bajar la basura y nos íbamos encontrando en los pasillos, en la escalera, en los rellanos, en la puerta de la calle ... nos mirábamos en silencio, movíamos los ojos, de izquierda a derecha y fruncíamos el ceño (alguno, incluso levantaba una ceja) ... parecíamos espías de películas de segunda.
Parecía que nos interrogáramos en silencio: ¿tú has oído algo? ... pero nadie pronunciaba una palabra.
Al cuarto día de estar instalado ya (al día siguiente de que todos viéramos como metía el piano en casa), en nuestros buzones nos encontramos una nota:
" Con el fin de conocer a mis vecinos, y de que ustedes me conozcan a mi, les invito a que pasen por mi casa esta tarde a las 21h. Atentamente:
Lósimo Sirina"
¿Lósimo Sirina? ... lo que faltaba un cómico, italiano que hablaba en francés ... ¿en qué coño pensaba en señor Manolo ? ....

03 abril 2007

¿Qué somos?

El otro día alguien me preguntó:
- ¿Y tú qué eres?.
- ¿Una persona?, contesté dudando, porque ciertamente, no sabía a qué se refería.
- No hombre, no, en la vida ¿tú qué eres en la vida?.
- Ahh, vale : soy escritora, bueno, más bien narradora de sentimientos y constructora de historias.
- ¿Eso es una profesión?.
- Pues no lo sé, pero yo, es lo que soy.
- ¿Y qué es lo que escribes?.
- Sobre todo relato breve, es lo que más me gusta.
- ¿Y te ganas la vida con ello?.
- No, aunque tampoco lo he intentado.
- Pero, ¿has publicado algo?.
- Mmmm ... si y no, pero vamos, que si lo que preguntas es que si he publicado un libro, eso, no lo he hecho.
- ¿No has dicho que eras escritora?.
- Si.
- ¿Entonces?.
- ¿Entonces, qué?.
- Pues que si no publicas, no eres escritora.
Sonreí maliciosamente, y con un gesto un tanto condescendiente (porque a éstas alturas ya me río), y le respondí:
- Los escritores: escriben, los editores: publican. Yo dije que escrbía, no que editaba.
Mi interlocutor se quedó con una cara de asombro digna de una fotografía de momento estelar. Sabía que yo tenía razón en lo que había dicho, pero para él, yo no era escritora, porque no publicaba libros.
¿Qué es uno en la vida?.
Yo sé que soy una mujer, porque mi sexo asi lo dice.
Sé que soy hija, porque tengo una madre.
Soy amiga, porque tengo amigos.
Soy vecina, porque tengo vecinos.
Soy lectora, porque leo libros.
Soy corredora, porque voy a correr.
Soy rubia (y natural), porque mi pelo es rubio.
Soy tía, porque tengo sobrinos.
Soy escritora... ¿ porque escibo?.
No soy alemana, porque no nací en Alemania.
No soy ingeniera, porque no estudié ingeniería.
No soy escultora, porque no esculpo nada.
No soy madre, porque no tengo hijos.
No soy esposa, porque no tengo marido.
No soy cazadora, porque no cazo.
No soy ladrona, porque no robo.
¿No soy escritora porque no publico libros?.
¿Qué somos en esta vida?.

01 abril 2007

Comentarios.

Queridos lectores:
Siento haberos tenido tan abandonados, pero a partir de hoy, quiero que éste blog, vuelva a ser lo que fue.
Quiero volver a ese intercambio de ideas y sentimientos, que tanto bien me hizo.
Quiero enmendar mis errores.
Quiero volver a ser, lo que sea que fui, sin ser pasado, siendo futuro.
Quiero volver a sentir lo que sentía.
Quiero volver a enamorarme.
Quiero volver a tener esa ilusión de cada día.
Quiero volver a tener la compañía de la gente en la distancia.
Quiero compartir ...
Necesito volver a sentirme viva ... ¿volvereis a ser vosotros la luz que me hace seguir caminando?.
Por si no os lo había dicho, gracias, muchas gracias por hacerme tan feliz.

29 marzo 2007

Examen de la Vida.


Mi padre siempre contaba que a él lo expulsaron del instituto por contestar a los profesores, y no por malos modos, si no simplemente por decir que no estaba conforme.

La dictadura tenía estas cositas.

Mi madre dice que ella nunca se estudiaba la lección, por lo que todos los días la castigaban contra la pared hasta que se la supiera.

Teniendo estos antecedentes, obviamente, siempre fui una rebelde, y nunca llevaba la lección estudiada.

Tuve la suerte, o lo que fuera, de que si antendía un poco en clase (cosa que no solía suceder) me quedaba con la lección y no necesitaba estudiar. Nunca fui disciplinada en los estudios, y siempre fui de las que estudiaba el día antes del examen.

Pero el día antes del examen, ponían siempre una película super genial en la tele, o me estaba leyendo un libro genial, o se me antojaba cocinar o me entretenía con el vuelvo de una mosca ... me aburría terriblemente estudiar.

Siempre tenía mejores cosas en las que pensar.

Por suerte para mi solía aprobar (cuando me digné en empezar a ir a clase), lo cual no solía gustar a mis compañer@s que veían injusto que yo aprobara cuando no me había esforzado tanto como ellos ... pero esa, es otra historia.

Si en clase no atendía y suspendía un examen, siempre tenía la posibilidad de hacer un examen de recuperación. Cogía mi libro, o mis apuntes, o fotocopiaba los de algún compañer@ que no me odiara, y, normalmente, aprobaba.

En la vida, no pasa lo mismo.

Cada poco tiempo el universo nos examina, nos pone a prueba y nos califica.

Un aprobado o un suspenso en la vida es crucial para nuestro desarrollo posterior, pero aqui, no tenemos profesores que nos expliquen la lección, no tenemos libros de texto, ni podemos tomar apuntes de las clases magistrales que recibimos día a día.

Los apuntes de los amigos, no nos sirven para los exámenes de la vida: porque son personales e intransferibles, van con nuestra hulla digital y con el color de los ojos, con nuestro número de pie y el de nuestros lunares, porque tienen que ver con nuestros padres, con nuestros hermanos, con nuestros amigos y con todo nuestro entorno en general ... no, nos valen los apuntes de los amigos, aunque los hayan escrito con muy buena letra y lo entendamos todo bien.

Ellos, no tienen nuestro color de ojos, una hermana que se llame como la nuestra, y un abuelo contrabandista.

Los éxamenes que nos pone la vida, son tipo test, con cuatro respuestas posibles y sólo una válida, aunque, como nunca veo las respuestas, tengo mis reservas con alguno de mis suspensos.

A veces, nos ponen un tema para desarrollar, pero los enunciados son tan enrevesados que por muy buena argumentación que tengamos, erramos en la respuesta porque no entendimos la pregunta.

Los exámenes prácticos, son los peores. No son como los de carnet de conducir en el que te has aprendido un código de circulación y señales viales, no, es una conducción a ciegas por un terreno desconocido, sin luces, sin frenos, acelerado y sin frenos. A veces, hay que ser Mc Giver para saber dónde te encuentras.

Yo intento hacer todos los deberes que me pone la vida, y hago trabajo de campo y prácticas diarias, pero aún asi, sigo suspendiendo.

A veces no suspendo, pero no me dicen la nota, y la espera se hace interminable y la angustia me devora.

Hoy, me ha hecho un examen la vida.

Sé que apruebo con sobresaliente la teoría, pero no sé si la práctica será igual ... y aunque apruebe, me pregunto : si mi examen no es correcto, y eso perjudica a alguien, o a mi directamente ¿de quién será la culpa?.

El examen fue sorpresa, me lo hicieron por teléfono cuando aún estaba en la cama, me entraron temas de cuando yo tenía un año y ahora me dicen: y si no está bien, lo que pase es culpa tuya.

No pedí que me examinaran, pero tampoco sé ¿por qué tengo examinarme sólo yo si éramos más de quince personas en el aula?.

No hay justicia, en los exámenes de la vida.


P.S./ Y me acordé de ti y quise llamarte, y no tenía dónde llamar ....

19 marzo 2007

Pasos y Caminos.

Hoy recordé los días de lluvia y sol de Galicia.

Hoy me acordé de cuando llevaba el pelo rapado y escuchaba Kortatu y La Polla Records, el tiempo aquel en el que ponía en la sala de juegos la canción Save the Queen de los Sex Pistols.

Me acordé de ti, y de lo que nos reíamos juntos.

Esta tarde me acordé de cuando conocí a mi amiga Jloria (que es con jota, porque ella, es de Muxia), y de que nos sacamos el carnet de conducir en la peor autoescuela del mundo.

Me acordé de los bocadillos de tortilla de patata, que me comí con mi amigo Andres, viendo el mar en Riazor.

Me acordé de aquel piso de la Plaza de España, que era genial y estaba a cien metros de la casa de mi amor ... de uno de mis hombres boomerang.

No sé porqué, pero me acordé de su cara de malo, malísimo, cuando me dijo que no me daba un beso y se fue en su bicicleta.

Me reí, ya no sentía nostalgia, sólo felicidad.

Me acordé de aquel día en que una "amiga" me dijo que no quería que volviera a ir con ella, porque sentía celos de mi, y de que aquel chico que a mi me gustaba tanto fuera mi amigo, y no de ella ... lo recordé sin pena, ni tristeza, como algo que fue bueno.

Me acordé del día que estaba asomada a la ventana esperando a que mi hombre boomerang llegara, y sólo alcancé a ver su reloj ... como lo esperé sentada en el sillón ... y como me rompíó el collar, de lo nervioso que estaba.

Me acordé de aquel día que fui a una entrevista de trabajo y no me cogieron, y empezó a llover, y se me rizó todo el pelo, y la camisa blanca se me transparentaba, y me eché a reír cuando aquel tío desde la puerta de un bar me grito: " Te va a contrar el ayuntamiento, porque con esos ojos y esa sonrisa, iluminas la ciudad entera ..."

Siempre, siempre, siempre, me quedará mi sonrisa.

Cada mal paso que he dado, ha sido para seguir adelante, asi que ... nunca ha habido malos pasos, sólo caminos largos.

Te quiero, no lo olvides nunca, porque tú, eres parte de mi camino.


http://www.youtube.com/watch?v=CfEdFJuXEPk

01 marzo 2007

El Vaticano: La Nueva Tierra Prometida

Se reunieron todos los cristianos.

Se sentían tan cansados de sentirse acorralados que decidieron tomar el mando, no ya del país que les protegía y les daba cobertura a todos sus obsoletos conceptos de la vida ... si no de la moral del mundo entero ...

- El matrimonio con los homosexuales atenta contra nuestra moral... y sus impuestos, no son los que pagan nuestros colegios concertados.

- Las mujeres deben respetar a sus maridos y no permitir que nunca deje el hogar... que no abandone a su hijos...

- Si, las mujeres deben ser más tolerantes con "las pequeñas cosas de sus maridos" . Son hombres y deben entenderlas ... Y si les van muy mal las cosas, siempre tienen el refugio de dios para consolarse.

- El aborto es un asesinato. Las mujeres que "matan" a sus hijos porque tienen un defecto congénito deberían arder en el infierno ... Y a las que no ardan, nosotros, con la palabra de dios, les haremos recordar cada día que mataron a sus hijos.

- Dios nos pone a prueba, y que mayor prueba de amor, que ver sufrir toda la vida a tu propio hijo...

- No se puede consentir que los jóvenes mantengan relaciones sexuales antes del matrimonio.

- ¡Noooo! Hay que ser puros y castos hasta el matrimonio. El sexo, sólo es un modo de perpetuar nuestro amor por dios, con hijos que lo sigan adorando.

- Los profesores de religión no pueden estar separados y mantener relaciones con otras parejas ...No,no, eso va en contra de nuestra moralidad; nada tiene que ver que sea el estado quien les pague.

- Tampoco se pueden dar en nuestros colegios asignaturas que atenten a nuestra recta moral. Que nuestros colegios sean concertados, y los mantengamos en funcionamiento con su dinero .. no puede comprar nuestra moral.

- Debemos formar parte del estado, siempre ha sido asi, deberíamos tener voz y voto...


Si, se reunieron todos los cristianos para debatir los terribles problemas que tenían que solventar con el fin de salvaguardar su moral, su estricto sentido de la rectitud humana.


Ante tantas maldades que el estado y el país ejercían sobre ellos, algo habría que hacer.

Un hombre se levantó y comenzó a hablar, pero en el momento en el que empezó a hablar intentando ser objetivo e intentando explicarles que estaban equivocados ... alguien le empezó a insultar:

- ¡Echarlo!

- No le dejeis hablar es homosexual ... él no conoce a dios.

- Si, yo lo vi besarse con otro hombre: es un sucio pervertido que mancilla el nombre de dios estando aqui y diciendo que es cristiano como nosotros.


Una mujer que estaba al fondo de la iglesia, se levantó en defensa de aquel hombre que intentaba que fueran más objetivos ... pero antes de que dijera nada una voz se alzó:

- Tú, María Magadalena, no te atrevas a hablar ... Tú, que mataste a tu hijo y viniste aqui buscando consuelo ... tú que hiciste que encarcelaran a tu marido y dijiste que mataste a tu hijo porque por su culpa estaba mal ... eres una puta...


La mujer, no pudo pronunciar palabra. Rompió a llorar y entre insultos, gritos y abucheos rompió a gritar ... su marido, un ferviente católico, putero y borracho, le pegó una paliza una noche, cuando estaba embarazada. Le había costado más de dos años quedarse embarazada, y tuvo que abortar porque su hijo sólo vendría al mundo para sufrir, por los daños que le había causado la paliza.

El homosexual, que casualmente era el médico de aquella mujer, se acercó hasta ella entre aquellos gritos.

Le sonrió y le dijo: "no te preocupes, vámonos, tú no has hecho nada malo. Hiciste lo que debías y dios sabrá recompensarte lo que todos estos fanáticos no entienden".

Un sentimiento de alivio invadió a la mujer, que se dejó caer entre sus brazos para sentir que la sacaba de aquel infierno, rodeada de algodón, como si no caminara por el suelo.


Salieron de alli, y caminaron unos metros hasta llegar a un banco.

- No fue culpa mía, de verdad que no ... yo quería a mi hijo, juro que lo quería ...

- No te tienes que justificar ante mi, sé que lo querías ¿recuerdas? fui yo quien te atendí, fui yo quien te lo recomendó. Que ellos no entiendan algo y no lo sepan asumir, el hecho de que no lo quieran ver, no significa que sea malo ... ellos, sólo tienen miedo, ignorancia y quieren que sigamos siendo asi ...


Pero los cristianos seguían debatiendo que hacer. No podían tolerar perder el poder y que la gente ahora cuestionara todos sus dogmas. No, eso era intolerante.

Tanto quisieron tener, tanto se quisieron imponer ... que un día, recibieron una carta del máximo responsable del país.


"Muy señores nuestros:

Hemos intentado convivir en paz con ustedes, pero quieren imponer su punto de vista a toda costa. Este es un estado laíco, democrático ... y la democracia, siempre debe ser acofensional.

Ustedes, no se han querido integrar en este nuevo rumbo del mundo, y pretenden imponerse en sus opiniones y formas de hacer las cosas, sin darse cuenta de que si cedemos a sus peticiones, lo justo sería que diéramos el mismo trato al resto de religiones, o sectas ... ya que hay muchas personas que a ustedes les consideran una secta, y nosotros, por respeto, nunca les hemos perseguido judicialmente.

Lo hemos intentado, por activa y por pasiva, y ustedes se han negado a la convivencia.

Por todo ello, les recordamos, que su dios, era judío, y que igual que los judíos, quieren ir a vivir todos a su tierra prometida, les recomendamos, que sigan los pasos de su dios en todo y se vayan a su tierra prometida, en este caso, él les dejó como herencia, el país más rico del mundo: "El Vaticano".

Con nuestros mejores deseos de que alli, sólo entren los que sean dignos de su dios, se despide, atentamente:

Un país cansado de sus cosas.

P.S. / Si se pueden llevar a su brazo político con ustedes, se lo agradeceríamos eternamente."

28 febrero 2007

Mi Capitan.

Esta mañana sentí a mi Capitan.
Yo estaba acostada en mi cama, durmiendo, sintiendo ese calorcito tan amoroso del despertar. Cuando sentí en entre mis muslos el húmedo recuerdo de nuestro último encuentro.
Te llamé por teléfono para decírtelo, no pude resistirme a ello.

- Hooolaaaaa - mi voz era dulzona y melosa.
- ¿Cómo me llamas a éstas horas?.
- Me acordé de ti ... de la última vez que estuvimos juntos ... y ... bueno ... ya sabes...
- Jajaja ... ¿qué es lo que ya sé?.
- Lo que quiero, tonto.
- ¿Y qué es lo que quieres?.
- Ya lo sabes ... ¿tienes tiempo?.
- Jajaja ... ¡qué mala eres!.
-¿Mala yoooo? si soy muy buenina ..
- Siiii, buenííííísima ... sobre todo cuando estás dormidita.
- Jajaja, que asqueroso eres ... ¿quieres que cuelgue?.
- Sabes que no, que me gusta que cuando estás lejos ... me dejes imaginarte, escucharte, y tenerte para mi ... Pero, dime ¿por qué estás ahora asi?.
- Porque pensé que ibas a venir ayer, y mi cuerpo reaccionó ... y como no viniste ...
- Jajaja, y luego dices que no eres mala.
- ¡No lo soy!.
- Me encanta que pongas esa vocecita ... cuando lo haces me encantaría ... ¡joder! un cliente, te tengo que dejar...

Me colgó el teléfono.

Esperé un ratito en la cama para ver si me llamaba ... pero mi Capitán debía de tener mucho trabajo, y no lo hizo.

Me levanté, me tomé un te, fui a correr, volví a casa y mientras me desnudaba para ducharme, recibí un sms: " Me acuerdo del día que estuvimos detrás de la iglesia ... el capitan también te recuerda".
No pude evitar reirme: "Aquel día te me escapaste ... ¿hoy lo harás también?".

Me metí con una sonrisa en la ducha.

Mientras me secaba, sonó de nuevo mi móvil: " No te vistas ... estoy llegando".
Cuando le iba a contestar al mensaje, oí las llaves en la puerta ... ¿quieres que te recuerde todo lo que hicimos?.

Mi capitan ... ¡ohhhh! mi capitán ...


25 febrero 2007

La Rendición de Ana Karenina.

Hoy me sentía inquieta.
¿Qué me pasa? Eso quisiera saber yo.
Pensaba en Ana Karenina ... nunca quise ser como ella, nunca quise rendirme, venderme de esa manera.
Se casó por conveniencia, porque la sociedad le demandaba tener un marido, crear una familia, tener hijos ... y puestos a elegir, se quedó con el que economicamente podía salvar su situación mejor.
Se casó, pero no estaba enamorada, y esó dio pie para que apareciera en escena Vronski ... se convierte en su amante y decide dejarlo todo por él. Pero el amor a su hijo es más fuerte, vuelve con su marido, y sin ser ella misma, teniendo que renunciar a todo lo que como mujer le puede hacer sentirse viva: se tira a la vía del tren.
No, yo no quería ser como Ana Karenina.
Quería un amor de verdad, no quería ceder a la inercia, a la presión del mundo que me quiere obligar a no estar sola ... aunque no ame.
Estoy rodeada de Anas Karenina.
Tampoco quería que mi vida fuera como Cumbres Borrascosas ... no quería que sólo en la muerte pudiera estar con mi amado.
Yo no quiero vivir en La Casa de Bernarda Alba, aunque yo ame a Pepe el Romano, no quiero vivir una vida de luto, encerrada en mi casa.


Tampoco quería ser como Karen, en Memorias de Africa, que se casó por posición social, y su marido la abandona por otra ... porque tampoco había amor, y cuando ella encuentra por fin a su amor verdadero, lo tiene que enterrar.
No, yo no quería entregarme a la resignación, no quería vivir vivir por inercia, no quería estar con alquien porque ese era el paso lógico, por no estar sola, por tener un hijo ...
No, no podía rendirme, no podía dejar de ser yo, para ser alguien que tuviera esa tan mal sentida "normalidad".
Vale la pena esperar.
Vale la pena la soledad, la distancia y el tiempo que otros creen perdidos, cuando de sobra sé, que no estoy sola en mi camino.
Puede que al llegar a casa no cenemos juntos, ni te tumbes a mi lado en el sofá. Puede que los días de lluvia, no me esperes con una toalla en la puerta para secarme el pelo, ni me hagas el amor hasta hartarnos a reir, ni nos duchemos juntos para jugar un ratito.
Puede que no vayamos juntos a comprar al super, y no volemos a un destino exótico por vacaciones los dos. Seguramente nunca vayamos a cenar a un restaurante, ni nos quedaremos en una playa hasta el amanecer.
Es probable que jamás me enseñes aquel lugar en el que te quemó la espalda el sol, pero yo tendré todo por lo que murieron esas pobres mujeres, engañadas por el mundo: tendré mi amor, te tendré a ti, porque no queriendo ser la Mari Madalena de Fito, seré tu María Magdalena ... y siempre te querré.

Porque yo, no vivo las historias de los libros ... yo, escribo mi propia historia.


20 febrero 2007

Llamame Tonta ...


Y es que siempre, caigo en los mismos errores.

Limpio mis zapatos y los dejo relucientes. Los coloco contra la pared, junto a la puerta y por fuera.

Me voy pronto a la cama, y por si algo falla les dejo una nota: "Señores Reyes Magos: si he sido mala y no me he portado bien, y no merezco regalos, diganme en qué he fallado, porque si no me lo dicen, seguiré haciendo las cosas mal ... pensándolo bien ... claro, a ustedes no les viene bien que yo corrija mis errores ... llámame tonta, pero creía en los Reyes Magos.

Me acosté temprano, con la notita sobre mis zapatos rojos italianos que aquel novio que tuve me compró en Barcelona, y con la idea en mi cabeza de que si no me contestaban y me decían cuales eran mis errores dejaría de creer en ellos para siempre.

Sonó la alarma del móvil (y es que desde la llegada de los teléfonos móviles, ya no se usan los clásicos despertadores) y abrí los ojos buscando el puñetero teléfono que me había sacado de mis bonitas ensoñaciones.

Cualquier otro día me hubiera dado media vuelta, y hubiera seguido durmiendo otro ratito (o una hora, lo que fuera necesario), pero ese día no.

Abrí la puerta de mi habitación y alli estaban mis preciosos zapatos rojos, relucientes...

Mis queridos Reyes Magos, no me dejaron absolutamente nada: nigún regalo.

Eso si, leyeron mi nota, porque detrás de ella me pusieron: si te cuestionas nuestra existencia no te podemos dejar nada.

¿Qué coño siginificaba que si me cuestionaba su existencia no me podían dejar nada?, y entonces me di cuenta, de que claro, yo tenía razón: a ellos no les interesaba que yo me enmendara (si fuera necesario) para poder recibir los regalos que yo deseaba.

Ellos querían tenerme bajo su yugo y que yo no tuviera pensamiento propio, ni criterio alguno, no se habían molestado por que cuestionara su existencia, si no su propio criterio sobre lo que estaba bien o mal.

En ese momento fue cuando me di cuenta de porqué habían desaparecido la mayoría de las monarquías del mundo. Fue entonces cuando entendí la frase de aquella vieja canción de La Polla Records : "un rey, no es rey por voluntad divina, si no porque sus antepasados se lo montaron divinamente" ... y yo añado que como era costumbre, lo creíamos verdad.

Ahora, la víspera de reyes, les dejo una notita para ver si me dicen algo, o me dejan algún regalo ... pero nada, no hay manera que digan nada; es una pena, pero hasta a los Reyes Magos, les parece mal que yo piense por mi misma y que me haga preguntas y que quiera argumentos para convencerme, de que estoy equivocada.

Desde aquel fatídico Día de Reyes, soy republicana y Juancarlista, llámame tonta, pero este señor me cae bien.


17 febrero 2007

Entre Sus Manos y Mi Boca.

Ayer me senti extraña.

Una pareja se besaba a mi lado. Los dos eran altos, guapos, desconocidos, borrachos, y enamorados el uno del otro por esa noche.

Los oí hablar entre ellos, entre esos besos profundos, entre esas bocas que se comían, y esas lenguas que se agitaban entre ellos, como animales que tuvieran vida propia ...

Si, los veía besarse, y quise darme la vuelta y buscar una boca que me comiera de la misma manera, que me arrastrara a una de esas pasiones de un instante que son tan intensas y tan efímeras como una estrella fugaz.

Quise ser yo.

Quise ser yo, a quien besaran.


No me gustaba él, no lo conocía, no sabía quien era, y lo más importante: yo, no estaba borracha ... y aún asi, quería ser ella.

Sólo un segundo, puede que un minuto ... volver a sentir la violencia de los besos que te devuelven a la vida, que te hacen respirar hondamente, y que te exigen que todo tu cuerpo responda a estímulos a veces olvidados.

Si, quería ser ella.

Quería que un hombre cogiera entre sus manos mi cara, y mirándome a los ojos me dijera: eres preciosa ...

Necesité sentirme mujer, o fuerte, o deseada, o vulnerable, o sensible, o idiota, o enamorada, no sé ... necesité sentirme viva, porque por un instante, creí que estaba muerta, que era invisible y que nadie me podía ver.

Pero estaba alli, y respiraba, y vivía ese instante através de la boca de aquellos dos desconocidos que se besaban, antes de que yo empezara a elucubrar todas estas cosas ... y que no estaban cuando dejé de ver con mi cabeza, y recuperé la "visión visual".

Al volver a la realidad, ya no estaban los guapos borrachos desconocidos que se besaban, pero yo me quedé con más ganas aún, de que un hombre cogiera entre sus manos mi cara y me dijera: eres preciosa ... para luego violentarme con besos que me despertaran de éste letargo que empieza a parecer muerte.

15 febrero 2007

Pues si, parece que mi amor es más grande de lo que yo quisiera ... pero amor, sólo tengo uno de verdad. Uno del que huyo, sin lograr zafarme de él.
Dice mi alianza que llevamos juntos(hoy, 14 de febrero) ocho años juntos; pero es mentira, llevamos juntos desde el mío día en que nací, porque mi amor, es la literatura ... o contar historias sin estudios.
(Tuve que cambiar el formato del blog, hasta que lo controle del todo, perdonadme si no escribo todos los días).

11 febrero 2007

Mi Grán Amor: La Única Pasión Que Nunca Morirá En Mi.

No quería.
No quería volver, pero parece que todo se vuelve contra mi ... o más bien, que todo me empuja para que vuelva.
Eso son los grandes los amores: aquellos de los que te alejas, y te alejas ... y lo sigues teniendo ahi, a tu lado, sin importar la distancia física que te separe.
¿Te acordarás de mi? ¿Te acordarás de que un día me leíste?, ¿te acordarás del color de mis ojos y a qué huelo? ... ¿sabrás aún como suenan mis palabaras en tus noches?.
Quien sabe, si ya me habrás olvidado, si ya no te acordarás de los momentos que viviste junto a mi, pero yo, para mi tristeza y tu alegría, me acuerdo de cuando me leías y me decías lo que mis palabras te habían hecho sentir, y hoy, o ayer, o entre ayer y hoy más bien, me volvi a enamorar.
Te he vuelto a querer sin sentirte, sin apenas haberte recordado ... pero algo, algo que yo había querido olvidar de nuevo resopló en mi.
Tengo la impresión de que aún estuviera ardiendo alguna cosa y de repente un pequeño soplo de aire, traidor y burlón, hubiera vuelto a despertar la llama que un día nos unió.
Y aqui estamos otra vez.
Volveré a escribir de nuevo hoy, pero no sé si estaré mañana, o al otro ... no sé si ésto es que mi amor es más fuerte que yo, o es un simple espejismo ... un oasis en el desierto.
De todos modos: te quiero, seas quien seas, estés donde estés, porque siempre has estado en mi, y nunca te he querido reconocer.
Te robé tu lugar, y hoy, ahora, quiero intentar dártelo, pero permíteme que la licencia de irme acostumbrando poco a poco, porque no quisiera que la desidia, otra vez te llevara de mi lado.

21 octubre 2006

La Despedida.

Uno de mis grandes amores me dijo una vez: "no persigas sombras: aceptalas".
Este blog comenzó con un artículo que se llamaba MENTIRAS, y a éste le siguió otro, MENTIRAS LAVADAS.
En ellos hablaba del precio que uno paga por mentir, y del daño que nos hacen las personas que mienten, y utilizan la mentira como herramienta para doblegar y maltratar a las personas.
Durante estos meses he aprendido mucho. He escrito y he leído tanto, que a veces me sorprendo de haber tenido tiempo para tanto.
He tenido la oportunidad de conocer a gente increible, como M. Lo que escribí sobre él es de lo poco que he dejado en este rincón, porque él es alguien muy especial.
He tenido la gran suerte de leer y ver los corazones de mucha gente que de otro modo me hubiera sido imposible: gracias a todos por haberme cedido vuestro tiempo y haberme leído; gracias por vuestros comentarios, gracias por vuestras palabras de aliento, por vuestra fuerza en la distancia.
Me gustaría poder seguir escribiendo, pero este espacio, está viciado ya. Hay gente que se toma libertades que no puedo tolerar. He intentado ser paciente con todas y cada una de las persona que por uno u otro motivo han intentado corromperme a mi como persona, y a éste espacio, sagrado par mi.
Pero no lo he conseguido.
Por ese motivo, abandono este lugar, porque éste blog nació con una finalidad, que era la de ayudar a una persona y esa persona, ha desaparecido.
¿Qué ha sido de él? Lo ignoro.
No sé si ha muerto, si ha tenido un accidente, o si simplemente su miedo y sus mentiras han podido con él y lo han vuelto a arrastrar a su pozo de soledad.
Lo siento, te intenté ayudar y aguanté todas tus iras, pero eso no era suficiente para ti, porque en el fondo, no me querías a mi ... nunca hubiera sido lo que tú querías, porque yo, tengo entidad propia.
Puede que un día vuelva, puede que un día publique un libro, puede que un día me llames y me digas:¿quieres oír un cuento?, y yo me reiré, y me volverás a decir, como tantas otras veces: " tienes una sonrisa preciosa".
Todos los que me habeis leído de corazón, los que sólo habeis querido entender mis historias, seguro que un día reconocereis mis palabras en algún otro lugar. Dará igual mi nombre, mi edad o mi sexo, sin duda alguna direis: "¡coño! si es Esquitin. Y reireis conmigo, porque tendremos un secreto, que nadie más conocerá.
Vuelvo a daros las gracias por haberme leído y por todos estos meses que me habeis regalado, pero éste blog, muere con ese amor con el que nació.
Perdonadme si en algún momento os he ofendido u os he preocupado, perdonadme, porque no fue mi intención dañaros de modo alguno.
No digo adios, porque como os he dicho en muchas ocasiones, "adios, sólo se le dice a los muertos", por tanto, hasta la próxima ... pero aqui, no creo que vuelva a escribir.
A mi amor, a ese, si le digo adios.

12 octubre 2006

05 octubre 2006

CERRADO POR ACCIDENTE.

Disculpen las molestias.

Volveré en cuanto pueda...

23 septiembre 2006

JUSTICIA.

Graciela miraba el mundo desde la ventana.

A penas podía salir de casa. Eso era darle a Pedro un motivo para que al volver a casa le gritara, la insultara o la golpeara.

Esa mujer, de pelo negro y cano antes de tiempo, de arrugas prematuras y mirada triste, de ojos perdidos en una ilusión, se consumía poco a poco tras la ventana.

Tenía miedo por sus hijos, y se preguntaba, qué podría hacer ella con tres niños, sin estudios, sin trabajo, sin nada a lo que agarrarse ... sin nadie a quien contarle la pena que la ahogaba; con una familia que le repetía que era su marido, y tenía que aguantar ... no podía hacer otra cosa que esperar a que crecieran sus hijos, y marcharse lejos con ellos.
Muy lejos de aquel que cada día convertía su vida en una cruel pesadilla.

A menudo se acordaba de lo que su abuela le decía : “ Dios te lo pague con un buen marido, que de novios, todos son buenos”. Pedro no resultó ser la excepción que confirma la regla, si no la “regla” en si : fue un novio ejemplar y un pésimo marido.

Un día llegó a la hora de comer. Era ya tarde, se había entretenido con unos amigos tomando unas cervezas ... venía borracho.
Graciela y los niños habían empezado a comer, los niños tenían que volver al colegio, y si esperaban más por su padre, llegarían tarde. Fue una excusa, el que ellos hubieran empezado a comer ya, para que Pedro comenzara a gritarle :

- ¡Pero tú que te has creído so puta!, ¿quién eres tú para decir cuando se come en ésta casa?. ¿A caso eres tú quien mantiene a ésta familia? ...

Graciela no respondía a sus insultos, y le pedía que por favor se calmara, que era tarde y los niños tenían que volver al colegio.

- ¡Pues que se vayan de una puta vez!.Hay que joderse, ¡ eres una inútil ¡ y éstos pequeños bastardos ... ¿para qué hostias van al colegio si serán una puta mierda igual que su madre?...

Al tiempo que gritaba esto, tiró de una esquina del mantel, quitándolo de la mesa, y arrastrando con él todo: platos, vasos, cubiertos, comida ...

El pequeño Diego lloraba, y su hermana, al igual que hacía su madre con su padre, le pedía que se callara, que se tranquilizara ... porque sabía que aquello enfurecería a su padre.

- Ese pequeño maricón es una nenaza, ¡siempre llorando!, ¡siempre llorando como tú!. Mis hijos son hombres, no peleles llorones.

Le gritaba a Graciela, mientras se abalanzaba hacia su pequeño.

Roberto, el mayor de los tres, que apenas llegaba a los diez años, cogió a sus hermanos para salir de casa, cuando su padre se dirigió a él, enfurecido por que Roberto intentara alejar a Diego de su mano.

- ¡Pequeños hijos de puta! ¿dónde creéis que vais?.

No le dio tiempo a contestar a Roberto. Sintió un golpe en su cara que lo lanzó contra la pared. Fue un golpe fuerte, seco.
La cabeza le daba vueltas, estaba atontado, sangrando por la nariz, y por su labio partido. Pudo sentir como su madre lo recogía del suelo y los sacaba a la puerta, como flotando, diciéndoles que se marcharan al colegio, que no pasaba nada.


Mareado aún por el impacto, en el rellano del portal, comenzó a oír como su padre gritaba y golpeaba a su madre. Impotente y lleno de rabia, intentó aparentar calma, y se llevó a sus hermanos al parque (hasta la hora del colegio) para que no oyeran aquello.

Los llevó, con su pequeña alma, de diez años ... rota en mil pedazos. Al parque, al colegio; y después, a casa otra vez.

Al volver había un tumulto en la calle, “un incendio”, pensó. Les pidió a sus hermanos que se quedaran allí: sin soltarse de la mano, y sin moverse del sitio, hasta que él supiera que ocurría.

Se fue a ver que pasaba.
Un montón de gente estaba frente a su portal.

Una ambulancia, coches de policía y de la guardia civil, todos ellos con sirenas y luces, con un estruendo que apenas dejaba oír lo que la gente decía.

Se coló entre la multitud, y pudo ver como sacaban en camilla a una mujer. Un brazo caía ensangrentado, y en el pudo ver, el reloj de su madre.

- ¡Mamá!, ¡mamá!

Gritó el pequeño Roberto. Un policía le preguntó:

- ¿Es tu madre?.
- Si señor. - Contestó educadamente el niño.

Lo dejaron acercarse a ella, y él, con los ojos nublados de lágrimas, cogió su mano:

- ¡Mami!
- Mi niño, no pasa nada ...

Le regaló la más dulce de las sonrisas, y al desdibujarse de sus labios aquel gesto, sintió el último aliento de su madre.


Graciela murió el diecinueve de octubre de dos mil cinco.

Había una denuncia contra su marido, que tuvo que retirar por presión familiar.
Insultos, amenazas, palizas, constantes agresiones a su salud mental ... nada fue suficiente para que a ésta mujer le hicieran caso.

Tres luces deja Graciela en el mundo.


Tres niños que piden justicia:Por favor, ¿cuándo nos devuelven a nuestra madre?


RECUERDA: TU SILENCIO, TE HACE COMPLICE.

21 septiembre 2006

El Vuelo De Una Sonrisa; Viajando con los ojos de un corazón.


Que me perdonen todos los que le quieren, todos los que pertenecen a su vida, pero hoy, hago mío ese trocito de cielo que es vuestro, esa sonrisa que me hace soñar, porque sin quererlo me meto en sus sueños.

Perdonarme por quererlo, pero es inevitable, porque sus ojos me traspasan desde ésta fotografía... porque la historia de sus Danones me hizo llorar, y porque escribir esto ahora, me hace llorar también.

Perdóname tú, por violentarte con mis palabras y mis emociones, por hacer mías tus palabras, por hacerme eco de tus sueños , por resonar dentro de mi tus amores, por sentir el latido de mi corazón como una herida que te duele. ¿Te das cuenta de como te palpita el cuerpo de dolor cuando te golpeas? Así, así me siento yo cuando te leo y me doy cuenta de que sientes como yo, y no puedo evitar odiarte por ser parte de mi, sin conocerme, por ser parte de mi sin mi permiso, ni mi consentimiento... por formar parte de algo que me esfuerzo en esconder para no ser vulnerable, y que tú haces dulce, simple, fácil, y tan cómodo de llevar ... es agradable sentir que existes porque eso me da confianza y me da fe, me da la ilusión de seguir luchando por un mundo que al fin comprenda que volar, no es ser infantil, si no una forma de vivir.

Sé que suena absurdo, y lo será, seguramente, pero el mundo de las emociones es algo que no llego a controlar, y que desde luego en este instante no quiero controlar.¿Cómo podría explicar lo que siento si no sé como suena su voz, y sin embargo conozco su alma? Perdonadme todos el atrevimiento de éste amor sincero, sin ninguna pretensión, de éste sentimiento que me nace desde el lugar mismo donde nacen las sonrisas y las conexiones con la vida, pero ...¿cómo no vas a querer a alguien que tiene un alma suave y dulce, que te arropa con sus desvaríos y sus amores, con sus miedos y sus ilusiones? ¿cómo no vas a querer a alguien que sin quererte te abre el alma y deja que se la veas, y te sonríe y te da las gracias por emocionarte con sus emociones?.

No.Es imposible no querer a alguien así, y me surgen dudas y me pregunto: ¿le querrán lo suficiente?, ¿se sentirá solo?, ¿estará bien?, ¿le dirán que le quieren?, ¿le abrazarán lo suficiente?, ¿le darán esos besos en los labios que alimentan su alma y le colman de felicidad?...Por favor, vosotros que estáis ahí, que sois parte de su vida, que formáis parte de los mapas de su corazón ... dejad que siga volando, que siga siendo libre, no permitáis que nada mate su ilusión, quererle como él os quiere, porque sólo puede haber bondad en su amor ... y por favor, daros cuenta de cuanto sufre, de cuanto le duelen todas vuestras ausencias, distancias y silencios... porque aunque él os sonría siempre, su melodía es triste, porque siente que si vuela os puede molestar.

Hay súper-héroes que no tienen capa, pero que vuelan con los ojos abiertos, con sonrisas en los labios, y besos en la boca para daros todo su amor.

Sólo con que lo queráis un centésima parte de lo que él os quiere a vosotros, podrá seguir volando hacia los sueños, y las grandes cosas que el firmamento tiene para él.

Con las lágrimas que os robo por el cielo que tenéis, gracias por hacerle sonreír así.Y a ti, Marcos, gracias por haberte cruzado en mi vida, aunque sea en un sueño, aunque sólo haya sido, para rozar con la yema de tus dedos el mundo invisible que me rodea, por que tú, le has dado entidad ... ahora sé, que no sólo es un sueño.

Visitar su página y vereis como es cierto, todo lo que digo (http://yonosabiaquenotenerte.blogspot.com/).

09 septiembre 2006

Buenos Días, Amor.


Buenos días mi amor:
Me gustó lo que hiciste ayer.
Te sentaste en la cama, a mi lado, a mirarme: “a contemplar la dulzura de tu rostro al dormir”; siempre me dices eso, y yo siempre te respondo : “mi rostro es dulce cuando duermo porque en mis sueños estas tú”.
Yo, no quería abrir los ojos, pero tú sabías que te sentía, porque sonreía con los ojos cerrados. Me retiraste el pelo de la cara, y me besaste en la frente, con una ternura infinita, que estremeció mi corazón (porque sabes que esos besos, son mis favoritos). Tenía miedo de despertar, y de que no estuvieras a mi lado, y por eso no quería abrir los ojos.
Podía sentir tu sonrisa, al darte cuenta de que apretaba los ojos, sin querer, para no abrirlos, como los niños pequeños cuando son sorprendidos sin haberse dormido aún.
Al levantar el edredón, y ver que estaba abrazada a mi oso, se te escapó una risilla condescendiente; yo me ruboricé, y sentí un poco de vergüenza, pero me gustó que te hiciera gracia. Tú, siempre eres puro cariño conmigo y con mis cosas ... esas que a veces, son tan extravagantes para todo el mundo; pero no para ti. Para ti son “ esos pequeños detalles que te hacen especial”.
Te metiste en la cama, detrás de mi, y me abrazaste. Yo sentí que me hacía más, y más pequeña entre tus brazos. Me sentía querida, segura, protegida... pero sobre todo, libre. Que extraño, ¿no crees?, sentirme amarrada entre tus brazos es lo que me hace más libre.
Tu amor me libera y me hace fuerte, mejor persona ... y hasta más guapa.
Quise darme la vuelta y decirte ... decirte lo que tú ya sabes, pero dejé que los dos nos quedáramos dormidos, envueltos en ese abrazo que me llenó el alma de paz.
Ahora me tengo que marchar, que ya sabes, que el trabajo es algo necesario. Pero quería dejarte ésta nota para darte los buenos días. Para darte las gracias por quererme y hacerme tan feliz cada día.
No podía despertarte, pero quería que lo primero que vieras al despertar, fuera mi amor, ese que te profeso con tanta fe.
Te quiero mi amor, mi eterno enamorado, mi dulce corazón....Buenos días, amor.

05 septiembre 2006

CONCIENCIA.

CADA VEZ que pasaba por la calle Barcelona lo veía allí sentado, con su cuenco para las monedas y su desgastado cartel: «por caridad, denme algo». A pesar de estar en la calle y de ser su ropa vieja y ajada, su aspecto, era pulcro: «no es un sucio vagabundo», decía la gente. Durante años lo vi allí, sentado en la misma esquina, sosteniendo entre sus huesudos dedos el cartel, con la mirada perdida, no se sabe dónde. El infinito, era poco para sus ojos. Siempre le daba una moneda, si yo estuviera en la calle, también me gustaría que me la dieran a mí. Cada vez que pasaba quería preguntarle algo: ¿cómo se llama usted?, ¿quién es usted?, ¿por qué está aquí?... pero siempre me faltaba valor para romper la abstracción de su mente, el mirar fijo de sus ojos.

Ayer pasé por allí, y no lo vi, no estaba en su esquina. Me inquieté por su ausencia, y pregunté por él: nadie lo había visto. Me juré a mi mismo que la próxima vez que lo viera haría algo por él: le traería ropa, comida, lo invitaría a un café... Esta mañana lo he visto de nuevo, con su cuenco y su cartel... y con toda la cara llena de golpes, con un ojo morado y un brazo escayolado. Lo he mirado, y hoy, por primera vez en años, él también me ha mirado. Sus ojos parecían interrogarme: ¿por qué? Le he dejado la moneda en el cuenco, le he pedido perdón con la mirada, y mientras me iba, me he jurado a mi mismo no volver a pasar por esa esquina.